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Tendencias Globales de Telemetría para 2025

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La telemetría industrial se refiere al proceso automatizado de medición y transmisión de datos desde fuentes remotas hacia sistemas centralizados de monitoreo. A lo largo de los años, esta tecnología ha evolucionado desde simples lecturas por cable o radiofrecuencia en el siglo XX (como los primeros SCADA para supervisar plantas y oleoductos), hasta la integración con Internet de las Cosas (IoT) en la actualidad. Hoy en día, la telemetría combina sensores avanzados, redes de comunicación inalámbricas y análisis de datos en tiempo real para ofrecer una supervisión precisa de activos distribuidos. Esta evolución ha transformado la manera en que las empresas controlan sus operaciones: se ha pasado de inspecciones manuales esporádicas a una vigilancia continua y remota de equipos y procesos, con diagnósticos instantáneos. En este artículo exploraremos las principales tendencias globales en telemetría de cara a 2025, sus aplicaciones en diversos sectores (industrial, energético, pesquero y logístico) y las ventajas competitivas de adoptar estas innovaciones hoy.

¿Qué es la telemetría industrial y cómo ha evolucionado?

La telemetría industrial consiste en utilizar dispositivos de medición (sensores) para recopilar datos de variables físicas o de rendimiento (por ejemplo, temperatura, presión, nivel de tanque, posición GPS, etc.) y transmitirlos en tiempo real a un sistema central para su monitoreo y análisis. En sus inicios, la telemetría se apoyaba en medios alámbricos o señales de radio de corto alcance para reportar datos básicos. Tecnologías clásicas como SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition) permitieron durante décadas supervisar plantas industriales y redes eléctricas a distancia. Sin embargo, esas primeras implementaciones tenían alcance y funcionalidad limitadas comparadas con lo que vemos hoy.

En el siglo XXI, la convergencia de la telemetría con Internet y el IoT ha sido un catalizador de su evolución. Ahora es común que los sensores distribuidos se conecten mediante redes celulares, satelitales o de baja potencia a plataformas en la nube, potenciando la Industria 4.0. Esto ha llevado a que la telemetría pase de solo reportar datos a habilitar sistemas inteligentes capaces de análisis predictivo y control remoto. Según expertos, la telemetría moderna permite a las empresas optimizar procesos, anticipar problemas y tomar decisiones informadas basadas en datos. Por ejemplo, mientras que antes un técnico debía revisar visualmente un medidor en campo, hoy un sensor puede reportar continuamente su lectura; y no solo eso, un algoritmo puede analizar esas lecturas en tiempo real para detectar anomalías o predecir fallas incipientes.

Esta evolución también se refleja en la reducción de costos y mejoras operativas documentadas. Estudios reportan que migrar de un mantenimiento reactivo a uno predictivo gracias a la telemetría puede recortar un 25% los gastos de mantenimiento, ya que los sensores monitorean constantemente variables críticas y permiten intervenir antes de que surja una avería grave. Asimismo, al eliminar inspecciones manuales frecuentes mediante monitoreo remoto, las empresas ahorran significativamente en desplazamientos y personal: en promedio se han ahorrado alrededor de $200 000 anuales reduciendo visitas técnicas innecesarias gracias a sistemas de telemetría. Esto muestra cómo la telemetría industrial ha pasado de ser una herramienta de conveniencia a convertirse en un pilar de la eficiencia operativa y la transformación digital en las organizaciones. A continuación, revisamos las tendencias globales más relevantes en este ámbito para el año 2025.

Principales tendencias globales en telemetría para 2025

En 2025, la telemetría continúa su rápida evolución impulsada por los avances tecnológicos y las necesidades cambiantes de la industria. A nivel global, podemos identificar varias tendencias clave que están marcando el rumbo de la telemetría este año. Estas tendencias incluyen la integración de Inteligencia Artificial, el uso de nuevas redes de comunicación IoT de baja potencia, el enfoque en mantenimiento predictivo, la necesidad de interoperabilidad con sistemas industriales existentes, un refuerzo de la ciberseguridad, la adopción de plataformas cloud para monitoreo en tiempo real, y un énfasis en sostenibilidad energética (por ejemplo con sensores autoalimentados). A continuación, describimos cada tendencia principal:

Integración con Inteligencia Artificial y analítica predictiva

La Inteligencia Artificial (IA) se ha convertido en un aliado natural de la telemetría. La enorme cantidad de datos que generan los sensores requiere herramientas avanzadas para extraer valor, y aquí la IA entra en juego. En 2025 vemos el auge del concepto AIoT (Artificial Intelligence of Things), es decir, dispositivos IoT con capacidades de IA embebida o análisis asistido por IA en la nube. Esto permite analítica predictiva aplicada a datos telemétricos: por ejemplo, algoritmos que analizan las lecturas de vibración de una máquina para prever desgastes, o que identifican patrones anómalos en el comportamiento de equipos que puedan indicar un fallo inminente.

La IA también ayuda a optimizar operaciones en tiempo real. En el sector transporte, ya existen plataformas de telemetría que con IA optimizan rutas de flotas al vuelo y detectan hábitos de conducción inseguros. En entornos industriales, un sistema de telemetría con IA puede ajustar parámetros de proceso automáticamente para mantener condiciones óptimas. Todo esto conlleva reducción de tiempos de inactividad no planificados y prolonga la vida útil de los activos. En resumen, la telemetría potenciada con inteligencia artificial permite pasar de la simple monitorización a la acción proactiva basada en datos, transformando datos crudos en decisiones inteligentes. Empresas alrededor del mundo están invirtiendo en esta integración para habilitar mantenimiento predictivo: ya no se espera a que algo falle, sino que se predice el momento óptimo para mantenimiento gracias a modelos entrenados con datos históricos y en tiempo real. Esto ha probado disminuir costos y mejorar la seguridad, consolidándose como una tendencia fundamental.

Uso de redes LPWAN (LoRa, NB-IoT) para la IoT industrial

La conectividad es la columna vertebral de cualquier sistema de telemetría. En los últimos años han surgido tecnologías inalámbricas de área amplia y baja potencia (LPWAN) ideales para conectar miles de sensores distribuidos con un consumo mínimo de energía. En 2025, las dos tecnologías LPWAN dominantes a nivel global son LoRaWAN y NB-IoT, las cuales se estima que representan alrededor del 85% de todas las conexiones LPWAN. LoRaWAN es un protocolo abierto que opera en espectro no licenciado, permitiendo a empresas desplegar sus propias redes privadas de largo alcance a bajo costo. NB-IoT, por su parte, es un estándar respaldado por operadores móviles sobre redes 4G/5G que ofrece cobertura amplia usando la infraestructura celular existente.

Estas redes están impulsando la telemetría en entornos antes inaccesibles. LoRaWAN destaca en zonas remotas o instalaciones industriales extensas donde se requiere cubrir kilómetros con muy poca energía; por ejemplo, sensores LoRa alimentados por baterías o paneles solares pueden transmitir datos desde pozos petroleros, campos agrícolas o tanques de combustible aislados, durante años sin recargar. Por otro lado, NB-IoT brilla en entornos urbanos o industriales densos donde se necesita penetración en interiores y uso de la red celular para garantizar conectividad incluso dentro de sótanos, tuberías subterráneas o estructuras metálicas. La tendencia global indica que LoRaWAN seguirá siendo la opción preferida para conexiones IoT privadas (empresariales) en industrias y ciudades inteligentes, mientras que NB-IoT continuará creciendo para implementaciones masivas soportadas por telecos (por ejemplo, contadores inteligentes de agua, gas y electricidad). En cualquier caso, ambas tecnologías están habilitando telemetría ubicua: prácticamente cualquier activo distribuido puede equiparse con un sensor conectado que envíe datos periódicamente, ya sea que esté en mitad del desierto o en una planta urbana, consolidando el Internet Industrial de las Cosas (IIoT).

Mantenimiento predictivo y gestión proactiva de activos

Como se mencionó, el mantenimiento predictivo es una de las aplicaciones más valoradas de la telemetría inteligente. Esta tendencia consiste en usar los datos recopilados de sensores (vibración, temperatura, horas de uso, etc.) junto con algoritmos avanzados para predecir fallas antes de que ocurran y planificar mantenimientos en el momento justo. La telemetría aporta la materia prima (datos en tiempo real del estado del equipo) y la IA/analítica aporta la capacidad de interpretación. En 2025, más industrias han adoptado este enfoque para maximizar la disponibilidad de sus equipos: “El mantenimiento predictivo utiliza datos en tiempo real y algoritmos avanzados para anticipar cuándo un componente puede fallar”, lo que reduce dramáticamente las interrupciones no planificadas.

Los beneficios medibles son claros. Según un reporte citado anteriormente, las empresas que implementaron telemetría con mantenimiento predictivo redujeron en 12% los costes de mantenimiento y mejoraron la disponibilidad de sus equipos en un 9%, además de extender un 20% la vida útil de sus activos en promedio. Estas mejoras se logran porque las reparaciones se realizan solo cuando los datos indican desgaste significativo (y no simplemente por calendario), y se evitan daños mayores al atender las alertas tempranas. Un ejemplo práctico: en flotas de transporte equipadas con telemetría, la computadora de a bordo puede alertar de un aumento inusual de temperatura en el motor o una vibración fuera de norma en el eje; con esa alerta, el operador programa el mantenimiento antes de que ocurra una avería en ruta. De esta manera se minimizan los tiempos muertos y se optimiza el uso de repuestos y personal técnico.

Además del mantenimiento, esta gestión proactiva de activos permite optimizar la operación continua. Por ejemplo, en fábricas donde la telemetría monitorea varias máquinas, si un algoritmo detecta un patrón que históricamente ha precedido a defectos de calidad en el producto, puede ajustar parámetros de operación automáticamente o notificar a los operadores para corregir el rumbo. Todo esto se traduce en procesos más estables, seguros y eficientes. No es de extrañar que el mantenimiento predictivo sea una prioridad en la agenda de transformación digital de empresas industriales para 2025.

Interoperabilidad con IIoT y sistemas SCADA tradicionales

Otra tendencia importante es lograr que los nuevos sistemas de telemetría se integren sin problemas con los entornos industriales existentes, incluyendo plataformas de IIoT, software de análisis empresarial e incluso con los sistemas SCADA y control que llevan décadas en operación. La interoperabilidad se ha vuelto crucial: de nada sirve recopilar datos si estos quedan aislados en silos. En 2025, las soluciones más exitosas de telemetría son aquellas que ofrecen APIs abiertas, compatibilidad con protocolos industriales (Modbus, OPC-UA, MQTT, etc.) y conectores hacia sistemas de gestión. Esto permite que los datos fluyan desde los sensores hasta los dashboards de toma de decisión, e incluso que haya control bidireccional.

Por ejemplo, los datos de telemetría pueden integrarse en sistemas MES/ERP de la fábrica para relacionar condiciones operativas con resultados de producción o costos. También pueden alimentar plataformas de analítica de big data o de gemelo digital (digital twins), donde se simulan escenarios para optimizar operaciones. La interoperabilidad con SCADA es igualmente fundamental: muchas plantas ya cuentan con SCADA/PLC controlando procesos críticos, y las nuevas implementaciones de telemetría deben complementarlos, aportando conectividad remota y análisis avanzado sin reemplazar por completo las arquitecturas de control robustas existentes.

Una tendencia observada es la creación de “ecosistemas” IIoT: soluciones modulares donde la telemetría actúa como puente entre el mundo físico (sensores/actuadores) y el mundo digital (aplicaciones de negocio y nube). Habilitar esto requiere estandarización. Iniciativas globales de Industria 4.0 impulsan estándares que facilitan que distintos dispositivos y sistemas se “hablen” entre sí. En resumen, en 2025 la telemetría ya no opera de manera aislada, sino como parte integrada de un tejido digital industrial, donde datos de distintas fuentes convergen para brindar una visión unificada de la operación. Esto también reduce la resistencia a la adopción, pues las empresas pueden sumar telemetría aprovechando sus inversiones previas en sistemas de control y TI.

Ciberseguridad en sistemas de telemetría

Con el incremento de dispositivos conectados y datos transmitidos, la ciberseguridad se ha convertido en una prioridad en telemetría industrial. Cada sensor o equipo telemétrico conectado a la red representa un posible punto de entrada para amenazas si no se protege adecuadamente. Por ello, en 2025 las implementaciones de telemetría vienen acompañadas de estrategias robustas de seguridad informática: encriptación de datos, autenticación fuerte de dispositivos, redes privadas virtuales (VPN) para la transmisión, y monitoreo continuo contra intrusiones.

Los casos de ataques cibernéticos a infraestructuras críticas han puesto en evidencia la necesidad de asegurar la telemetría, especialmente cuando se tiene control remoto de activos (por ejemplo, válvulas de un oleoducto o interruptores de una subestación eléctrica). Las empresas están invirtiendo en arquitecturas IoT seguras (secure by design), donde desde el diseño del sensor hasta la aplicación cloud se consideran mecanismos de seguridad. Esto incluye actualizaciones OTA (over-the-air) seguras para parchear dispositivos, segmentación de la red (mantener aislada la red de sensores de la red corporativa), y cumplimiento de estándares internacionales de seguridad (como IEC 62443 para sistemas de automatización industrial).

Además, la protección de los datos es crucial no solo contra hackers, sino también para cumplir regulaciones de privacidad y soberanía de datos que están surgiendo. En entornos industriales, quizá los datos de sensores no parezcan sensibles; pero si se combinan con información de producción pueden revelar secretos industriales o puntos débiles. Por ello, las políticas de acceso a la información telemétrica también se endurecen. En conclusión, la tendencia es clara: no se despliega telemetría sin una capa de ciberseguridad. Los proyectos modernos incorporan desde el inicio medidas de seguridad informática y operacional, garantizando que la conectividad no comprometa la integridad de la operación. Esto garantiza que los beneficios de la telemetría (datos accesibles desde cualquier lugar, control remoto, etc.) no vengan acompañados de riesgos adicionales.

Monitoreo en tiempo real desde la nube (Cloud Telemetry)

La computación en la nube y la telemetría hacen una combinación poderosa. En 2025, es tendencia que los sistemas de telemetría estén vinculados a plataformas cloud que almacenan y visualizan los datos en tiempo real, accesibles desde cualquier lugar. Esto permite tener “ventanillas únicas” o dashboards centralizados donde operadores y gerentes pueden supervisar múltiples instalaciones distribuidas geográficamente. Por ejemplo, una empresa energética puede monitorear decenas de subestaciones eléctricas repartidas por todo un país desde un centro de control centralizado en la nube, recibiendo alertas instantáneas ante cualquier anomalía.

El monitoreo en la nube también facilita la colaboración y la escalabilidad. Diversos usuarios autorizados pueden acceder a los datos en simultáneo (operaciones, mantenimiento, gerencia), incluso desde dispositivos móviles. Además, la capacidad de almacenamiento y cómputo de la nube significa que es posible conservar grandes históricos de datos para análisis (Big Data) e implementar algoritmos de inteligencia artificial sin necesidad de infraestructura local costosa. Muchos proveedores ofrecen soluciones de Telemetry-as-a-Service, integrando hardware y software cloud en paquetes completos.

Un punto clave es que estas plataformas cloud suelen ofrecer visualización intuitiva en tiempo real. Gráficos, mapas y tableros de control presentan la información de forma amigable. Un caso típico es el de Purifisa en Perú, donde tras instalar sensores en tanques de combustible y maquinaria, toda la información se visualiza en tiempo real a través de una plataforma web accesible desde las oficinas de la empresa. Esto demuestra cómo el personal ya no necesita estar físicamente junto al equipo para verificar su estado; puede hacerlo remotamente con iguales o mayores niveles de detalle.

La tendencia hacia el cloud telemetry también se vio acelerada por la necesidad de trabajo remoto y la descentralización de operaciones. En 2025 ya es común que la toma de decisiones se apoye en estos paneles en línea, donde se consolidan datos de diferentes plantas o activos. Por supuesto, este esquema depende de contar con conectividad confiable (Internet, redes celulares) incluso en locaciones remotas, lo cual a su vez ha impulsado la adopción de las redes LPWAN, satelitales y otras mencionadas antes. En síntesis, la nube se ha convertido en el “cerebro” de muchas soluciones de telemetría, facilitando un monitoreo integral y en tiempo real que trasciende fronteras físicas.

Sostenibilidad y sensores alimentados por energía solar

Por último, una tendencia transversal en 2025 es la sostenibilidad energética aplicada a la telemetría. Dado que muchos dispositivos de telemetría se despliegan en campo (a veces en lugares sin acceso a la red eléctrica), se ha vuelto crucial que operen con bajo consumo y fuentes de energía alternativas. Una de las soluciones más extendidas es el uso de paneles solares y baterías de larga duración para alimentar sensores y equipos remotos. De hecho, empresas especializadas como Purifisa en Perú ya implementan sistemas de telemetría con alimentación mediante paneles solares, lo que permite operar en zonas sin acceso a electricidad a la vez que se contribuye a la sostenibilidad ambiental.

Esta práctica tiene varias ventajas: reduce la dependencia de baterías desechables (y por tanto residuos), permite instalaciones verdaderamente inalámbricas (sin tendido de cables de energía) y habilita proyectos en ubicaciones muy remotas (p.ej., monitoreo en la mitad del océano o en alta montaña) aprovechando recursos renovables. Junto con la energía solar, también se exploran otras fuentes de energía para sensores, como cosecha de energía cinética o térmica (vibraciones de máquinas, diferencias de temperatura) para alimentar dispositivos de muy baja potencia.

La sostenibilidad también se refleja en que la telemetría ayuda a optimizar el uso de recursos. Por ejemplo, monitorizar el consumo de combustible o electricidad en tiempo real permite identificar ineficiencias y ajustar para ahorrar energía. Algunas flotas vehiculares han logrado reducir su huella de carbono optimizando rutas y hábitos de conducción mediante sistemas telemétricos que promueven una conducción más eficiente. De igual forma, en agricultura y acuicultura, la telemetría asegura que el riego, alimentación o aireación solo ocurra cuando es necesario, evitando desperdicios y preservando recursos naturales (agua, alimento, electricidad).

En resumen, las tendencias verdes han llegado a la telemetría tanto en la forma en que los dispositivos se alimentan como en el propósito de los datos recopilados. Los sistemas de telemetría de 2025 no solo son inteligentes, sino que también buscan ser energéticamente autosuficientes y contribuir a operaciones más sostenibles en todos los sectores.

Casos y avances en Perú: Pesca, Logística, Energía e Industria

A nivel global, estas tendencias se manifiestan de distintas formas en cada país. Perú no es la excepción: diversos sectores económicos peruanos están adoptando la telemetría moderna para mejorar su competitividad, desde la pesca y la acuicultura, hasta el transporte, la minería y la energía. A continuación, revisamos algunos casos y avances en Perú que ilustran cómo la telemetría está siendo aprovechada en la práctica:

  • Sector pesquero y acuícola: La industria pesquera peruana, una de las más importantes del mundo, ha comenzado a usar telemetría para optimizar sus operaciones tanto en el mar como en plantas de procesamiento. Un ejemplo destacado es Pesquera Diamante, donde se implementó un sistema de telemetría industrial (TRION AI de Purifisa) para monitorear en tiempo real los niveles de combustible en sus tanques y el consumo en sus embarcaciones. Antes se llevaba un control manual diario que generaba errores y riesgos; tras la automatización con sensores de nivel y contómetros conectados, ahora toda la información se registra y visualiza en tiempo real, evitando tanto desabastecimientos como sobrellenados. ¿El resultado? Una marcada mejora en eficiencia y seguridad: “Pesquera Diamante logró mejorar significativamente su eficiencia operativa, asegurando un control preciso y automatizado de sus procesos”. Asimismo, en plantas de procesamiento de pescado congelado, empresas como Hayduk han instalado sensores de temperatura con conectividad LoRa para vigilar continuamente sus túneles de congelamiento, eliminando registros manuales y asegurando la calidad del producto con alertas inmediatas si la temperatura se desvía de rangos seguros. En el ámbito de la acuicultura, la empresa AquaPeru (crianza de tilapias) equipó sus estanques distribuidos en 25 hectáreas con sensores de oxígeno disueltos y temperatura, todos enlazados por telemetría inalámbrica. Esto les permitió tener un monitoreo 24/7 de las condiciones del agua y además incorporar control remoto de aireadores (motores que oxigenan las pozas), pudiendo activarlos o apagarlos a distancia según las lecturas, lo que optimiza el consumo eléctrico y ahorra tiempo en recorridos. Gracias a estas innovaciones, se han logrado aumentar la productividad y prevenir pérdidas de peces ajustando las condiciones en tiempo real, a la vez que se reduce el consumo energético y la carga de trabajo manual del personal. Son casos donde la telemetría ha brindado trazabilidad y control a cadenas productivas clave de la pesca y acuicultura peruana, un sector que compite globalmente y donde cada mejora en eficiencia cuenta.

  • Transporte y logística: El sector logístico y de transporte en Perú también se ha beneficiado de la telemetría, especialmente en la gestión de flotas y activos móviles. Un caso concreto es el de empresas navieras y de transporte marítimo, como Transtotal, Renasa o Cosmos, que operan embarcaciones de transporte de personal y carga. Estas compañías enfrentaban dificultades para controlar el consumo de combustible de sus barcos, ya que dependían de reportes manuales de los capitanes antes y después de cada viaje, con estimaciones poco precisas. Con la implementación de telemetría, instalaron flujómetros (medidores de flujo) y sensores de nivel conectados a un sistema central, obteniendo datos exactos en tiempo real del combustible consumido por hora y los niveles en tanques. Los beneficios fueron inmediatos: pudieron optimizar la gestión del combustible, evitando pérdidas y desperdicios, detectar consumos anómalos (por ejemplo posibles fugas o usos no autorizados) y mejorar la planificación logística con base en datos reales de rendimiento de cada embarcación. En términos de impacto, esto significó ahorros significativos en costos operativos y una mayor transparencia en las operaciones. Por otro lado, en el transporte terrestre, flotas de camiones y vehículos de carga en Perú usan sistemas de telemetría (a menudo provistos por empresas de seguridad o telecomunicaciones) que combinan GPS, sensores vehiculares y conectividad móvil. Estas soluciones permiten rastrear en vivo la ubicación de los vehículos, medir parámetros como la velocidad, las frenadas bruscas, la temperatura de la carga o la apertura de puertas, y generar alertas inmediatas en caso de desviaciones. Por ejemplo, es posible recibir una notificación si un camión frigorífico excede cierta temperatura en su caja, posibilitando actuar antes de que se pierda la mercancía. También se emplean dashcams con telemetría que transmiten video y datos de conducción para mejorar la seguridad en rutas peligrosas. Todo ello redunda en mayor eficiencia y seguridad: entregas más puntuales, mantenimiento vehicular basado en el uso real, reducción de accidentes y menor costo de seguros. Incluso en la minería peruana (que involucra flotas en operaciones difíciles), compañías como Hochschild han implementado sistemas telemétricos en sus camiones y equipos de mina para monitorear ciclos de carga, transporte y perforación automáticamente, a la vez que los parámetros mecánicos de los equipos. Esto les ha permitido disminuir tiempos muertos y mejorar la planificación de las operaciones al contar con data confiable en tiempo real, habilitando análisis de tendencias y decisiones informadas para incrementar productividad y seguridad. En suma, en el rubro logístico la telemetría se ha vuelto sinónimo de gestión eficiente de flotas y control total de las operaciones en movimiento.

  • Sector energético e industrial: En el campo de la energía y otras industrias base, la telemetría también está tomando protagonismo en Perú. Las compañías eléctricas, por ejemplo, utilizan telemetría para supervisar subestaciones y redes de distribución dispersas en territorios amplios. Mediante sensores y comunicaciones (incluso satelitales en zonas andinas remotas), pueden llevar un control en tiempo real de infraestructura crítica como transformadores, líneas y equipamiento, todo a un costo razonable y sin depender de personal in situ. Esto permite detectar a distancia caídas de tensión, sobrecargas o fallas, generando alarmas al centro de control para una respuesta inmediata. De hecho, operadores de telecomunicaciones locales ofrecen soluciones M2M (máquina a máquina) donde destacan aplicaciones de monitoreo de caudal, control de subestaciones eléctricas y detección temprana de averías en redes de servicios públicos. Asimismo, en el sector de hidrocarburos, la telemetría es empleada para vigilar en tiempo real la presión y flujo en oleoductos y tanques de almacenamiento, crucial para prevenir derrames o rupturas. Un ejemplo de innovación es el uso de telemetría satelital en la Amazonía peruana, que permite supervisar pozos petroleros o equipos de generación aislados, integrándolos a la red de control central. Por su parte, las mineras e industrias manufactureras en Perú también se han sumado a esta tendencia: muchas han instalado redes de sensores en sus plantas para medir desde el consumo energético de motores hasta parámetros ambientales en operaciones (calidad de aire, vibraciones, etc.), asegurando el cumplimiento de estándares de seguridad y ambientales. La telemetría en minería subterránea, como vimos, requiere soluciones robustas, pero ya se han implementado con éxito redes inalámbricas internas para traer la información de los equipos en interior de mina a la superficie en tiempo real. Todo esto demuestra que sectores tradicionales están adoptando rápidamente la telemetría para optimizar sus procesos. En palabras de un artículo de la SNMPE, “la alta complejidad en la cual trabajamos requiere soluciones tecnológicas… IoT permite capturar información en tiempo real, automatizando tareas, logrando menos tiempos muertos y mejorando la planificación”, reflejando el sentir general de la industria peruana hacia estas herramientas.

Cabe destacar que empresas peruanas especializadas como Purifisa han jugado un rol importante en impulsar localmente estas soluciones de telemetría y automatización industrial. Con proyectos exitosos en pesca, acuicultura, transporte e industria, han demostrado que la tecnología puede adaptarse al contexto nacional y generar mejoras tangibles. Desde minas en los Andes hasta embarcaciones pesqueras en el Pacífico, la telemetría está conectando las operaciones más remotas del Perú con los centros de control, trayendo consigo eficiencia, ahorro y seguridad.

Ventajas competitivas de adoptar estas tendencias hoy

Implementar las tendencias modernas de telemetría no es solo seguir la moda tecnológica, sino que conlleva importantes ventajas competitivas para las empresas. A continuación resumimos las principales ventajas de adoptar estas soluciones hoy en día:

  • Optimización de recursos y reducción de costos: La telemetría proporciona visibilidad total sobre el uso de insumos como combustible, energía o agua, permitiendo identificar y corregir ineficiencias. Por ejemplo, un sistema telemétrico puede mostrar exactamente cuánto combustible consume cada máquina o vehículo y en qué condiciones, ayudando a optimizar rutas o procesos para gastar menos. En casos reales, empresas navieras en Perú lograron evitar pérdidas y desperdicios de combustible al monitorear su consumo en tiempo real. En manufactura, conocer el consumo energético por máquina en vivo permite apagar equipos ociosos y ahorrar electricidad. Todo esto deriva en costos operativos más bajos y un mejor aprovechamiento de los activos existentes.

  • Reducción de pérdidas y detección de anomalías: Con monitoreo continuo vienen alertas inmediatas ante cualquier valor fuera de rango, lo que ayuda a prevenir pérdidas de producto o daños mayores. Si un sensor detecta que la temperatura de un almacén frigorífico sube más de lo debido, puede activar alarmas antes de que se eche a perder la mercadería. Asimismo, la telemetría puede destapar irregularidades o robos: por ejemplo, si un tanque de combustible muestra descensos inexplicables en nivel, se investiga una posible fuga o sustracción ilícita. En flotas, un patrón de consumo anómalo de combustible en un vehículo podría indicar desvíos de ruta o uso no autorizado. Los sistemas con IA refinan esto, identificando anomalías sutiles que pudieran pasar desapercibidas. Empresas que adoptaron telemetría reportan mayor capacidad de reacción preventiva ante eventos, minimizando mermas y mejorando la confiabilidad de sus operaciones.

  • Toma de decisiones basada en datos (insights en tiempo real): Disponer de datos precisos y actualizados cambia la forma de gestionar un negocio. Las decisiones ya no se toman a ciegas o solo en base a experiencia, sino respaldadas por evidencia concreta de lo que ocurre en campo. Un dashboard telemétrico ofrece indicadores clave de rendimiento (KPIs) en vivo, permitiendo que gerentes y operadores tomen acciones rápidas y acertadas. Por ejemplo, si los datos muestran que una máquina está presentando pequeñas detenciones intermitentes, producción y mantenimiento pueden coordinar de inmediato un ajuste antes de que ocurra una falla mayor. La telemetría bien aprovechada fomenta una cultura de mejora continua basada en métricas, donde se pueden medir los efectos de cambios en los procesos casi en tiempo real. En suma, las empresas ganan agilidad y precisión en su toma de decisiones, lo que se traduce en ventaja competitiva en entornos volátiles. Como se vio en el caso de Pesquera Diamante, ahora toman decisiones con datos en tiempo real, eliminando conjeturas y mejorando la planificación del abastecimiento y despacho.

  • Control remoto y operaciones descentralizadas: Con telemetría, las empresas pueden controlar y operar equipamiento a distancia, lo cual abre múltiples oportunidades. Por un lado, esto mejora la seguridad: se evita exponer personal a entornos peligrosos solo para tomar lecturas o accionar manualmente equipos. Un ejemplo claro es el caso de AquaPeru, donde la activación de aireadores en estanques ahora se hace remotamente con solo pulsar un botón, en lugar de enviar trabajadores a caminar largas distancias de noche para encenderlos. Esto no solo ahorra tiempo, sino que evita riesgos innecesarios al personal. Por otro lado, el control remoto permite gestionar operaciones distribuidas sin tener que estar físicamente presente en cada sitio. Un ingeniero en Lima puede ajustar desde su oficina la válvula de una planta de tratamiento en provincia, o un operador en una central puede detener un equipo en otra ciudad que está funcionando mal, todo mediante telemetría. La capacidad de respuesta inmediata ante eventos remotos mejora dramáticamente. En contextos como el energético, esto es crítico para contener fallas (imagínese poder aislar remotamente una línea eléctrica averiada en segundos). Asimismo, la telemetría facilita la expansión geográfica de los negocios, ya que se puede dar soporte técnico y operativo a proyectos en lugares remotos con el mismo nivel de control que si estuvieran cerca. En pocas palabras, derriba las barreras de la distancia en la gestión operacional.

  • Mejora de la seguridad y cumplimiento normativo: Además de la seguridad de los trabajadores, la telemetría contribuye a la seguridad de los procesos y cumplimiento de normas. Al monitorear continuamente variables críticas, se asegura que las operaciones se mantengan dentro de rangos seguros definidos por estándares regulatorios. Por ejemplo, en una caldera industrial la telemetría puede garantizar que la presión y temperatura no excedan los límites legales, generando registros electrónicos que sirven de respaldo en auditorías. En temas ambientales, sensores de emisión de gases o de calidad de agua alimentan sistemas de reporte obligatorio, ayudando a las empresas a cumplir con normativas y a ser proactivas en la mitigación de impactos (deteniendo un proceso automáticamente si supera un umbral contaminante, por ejemplo). Muchas industrias en Perú y el mundo están adoptando telemetría precisamente para tener trazabilidad y documentación automática de variables que antes requerían inspecciones manuales, reduciendo así riesgos legales y mejorando su reputación en sostenibilidad.

  • Ventaja estratégica y competitiva: Finalmente, todas las ventajas anteriores se traducen en una posición más fuerte en el mercado. Empresas que optimizan recursos, reducen pérdidas y operan con alta eficiencia gracias a la telemetría pueden ofrecer mejores precios o servicios más confiables que sus competidores rezagados. Además, la capacidad de adaptación rápida (gracias a la información en tiempo real) hace a la organización más resiliente ante cambios o imprevistos, sean logísticos, de demanda o regulatorios. Hoy los negocios giran en torno a los datos, y quien controla sus datos operativos con telemetría tiene una visión panorámica para innovar y adelantarse. Por ejemplo, productores agrícolas con telemetría pueden ajustar siembras y riegos más finamente y obtener mejores cosechas frente a quienes siguen con métodos tradicionales; en transporte, una flota telemetrizada puede garantizar entregas puntuales con seguimiento en vivo, lo que atrae más clientes. Incluso clientes finales comienzan a exigir estas capacidades (pensemos en cargamentos refrigerados donde el cliente quiere ver la bitácora de temperatura completa, algo fácil de proveer con telemetría). Por ende, adoptar estas tendencias de telemetría no es solo una mejora interna, sino una estrategia para mantenerse competitivo en un entorno empresarial cada vez más orientado a la tecnología y la información.

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